sábado, 30 de mayo de 2015

Podemos: golpeando las puertas del cielo
http://www.globalpolitik.org/nota.asp?id=1050&s=4&ss=4
Por Diego Cano
Los resultados de las elecciones españolas para los ayuntamientos y comunidades de este fin de semana dan y darán mucho de qué hablar por las diversas expectativas que generan. Como era de esperar muchos análisis se concentran sobre el fenómeno que representa Podemos, y los cambios que su irrupción ha introducido en las relaciones de fuerza en las comunidades. 
La historia de este movimiento y el contexto que permite comprender estos resultados están marcados por el derrotero que ha llevado la economía española cuesta abajo desde el estallido de la crisis mundial de 2008. Deterioro de los indicadores macroeconómicos, estallido de la burbuja inmobiliara, crisis bancaria en 2010 y sus expresiones sociales, especialmente el aumento del desempleo, fueron alimentando un descontento que desembocó en lo que algunos quieren ver como la crisis del bipartidismo. Los hechos de corrupción que involucran a gobiernos locales, y algunos al gobierno nacional, han exacerbado esta crisis, afectando fundamentalmente al Partido Popular. Frente a esta situación, Podemos se ha presentado como una alternativa de cambio, referenciando su propuesta en los gobiernos orientados a  la izquierda de América Latina.
Sin embargo, lo que expresan los resultados del domingo no es un cambio político claro y rupturista, sino un escenario complejo sin claras mayorías. A pesar del retroceso, el PP sigue siendo el partido más votado en la mayoría de los distritos, pero la pérdida de su capacidad para formar gobierno permite que alianzas entre Podemos, el PSOE y, en algunas comunas Izquierda Unida, desplacen a aquel del poder en varios ayuntamientos y comunas. En algunos casos esto pondría fin a gobiernos consecutivos de la derecha por 20 años.
De cara a las elecciones generales de noviembre, el partido liderado por Pablo Iglesias ha hecho eje de su discurso la posibilidad de llegar a una gran parte del electorado con la expectativa de disputar el poder de manera más directa.
La pregunta que queda abierta es ¿Qué pasará con la situación económica si Podemos realiza esas expectativas en noviembre?
La derecha española, y los medios de comunicación vinculados a ella, han salido a demonizar a Podemos como la izquierda radical, agitando el fantasma del comunismo. La realidad dista mucho de eso. Evidentemente, su ligazón con la teoría populista de Laclau, cierta cercanía del ex líder de Podemos Juan Carlos Monedero con el gobierno de Venezuela, y la referencia de Pablo Iglesias a Bolivia, Ecuador y Venezuela, pueden generar algún temor en ciertos sectores frente a la posibilidad de cambios drásticos en la economía. Sin embargo, analizando las propuestas de los elegidos en Madrid y Barcelona se percibe más un aire progresista y de transparencia en la gestión que un espíritu socialista embarcado en cambio radical del rol estatal en el sentido de una mayor injerencia sobre las empresas.
Pero no sólo las propuestas concretas de Podemos, ante la posibilidad real de acceder al gobierno, son menos radicales de lo que algunos supondrían, sino que la fragmentación existente supone que tendrán que pactar con otras agrupaciones para poder concretar ese acceso, y luego deberán seguir acordando para implementar sus proyectos. Esto, sin dudas, disminuye la posibilidad de radicalización de las propuestas.
Pero la obligación de negociar y, en cierta manera pedir permiso para impulsar el cambio que se proclama, no es simplemente una condición externa impuesta a un bloque monolítico de voluntad revolucionaria, sino que deberá articularse con la principal  contradicción de Podemos que se refleja en su misma organización interna. Como bien ha señalado José Ignacio Torreblanca en su libro Asaltar los cielos, Podemos lleva en su seno una contradicción entre una maquinaria política pensada para ganar elecciones recurriendo a técnicas de marketing y uso de redes sociales  y un conglomerado de grupos vinculados a los movimientos sociales con raíces en el movimiento de los indignados.
Podemos esta ahora a las puertas del gobierno, al menos en algunos distritos, y empieza a parecer que, tal vez, la idea de tomar el cielo por asalto era un poco excesiva. Tendrá ahora que mostrar que puede resolver sus contradicciones, obligado a negociar en varios frentes. Está por verse si Podemos está en condiciones de constituirse en  un partido de izquierda con un proyecto emancipatorio, o si será un nuevo PSOE con un compromiso de mayor transparencia. 

Para seguir leyendo sobre Podemos:
Iglesias, Pablo. Disputar la democracia. Política para tiempos de crisis. Akal. 2014
Gil, Ivan; Iglesias, Pablo. Biografía política urgente. Barcelona 2015.
Rivero, Jacobo Podemos. La fuerza política que está cambiando España. Pablo Iglesias en dialogo con Jacobo Rivero. Capital Intelectual. 2014.
Timermans, Asís. ¿Podemos? Última línea. 2014.
Torreblanca,  Jose Ignacio. Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis. Debate Barcelona 2015.
Albaertos, José Fernández. Los votantes de Podemos: del partido de los indignados al partido de los excluidos. Catarata. 2015.
Politikon. Podemos: la cuadratura del círculo. Debate. 2015.
Rivero, Jacobo. Podemos. Objetivo: asaltar los cielos. Planeta. 2015

Raúl Zelik prepara un libro para octubre sobre Podemos.